Las informaciones que se tratan en el grupo son privadas y confidenciales, por lo que las mismas no deberán ser ventiladas fuera de las sesiones.
Cada participante respetará a los demás, debiendo evitar las burlas, ridiculizar o menospreciar a sus compañeros, dentro y fuera de las sesiones.
Al participar en este grupo, debe estar seguro de que no está bajo la influencia de ninguna sustancia medicada que le pueda impedir asumir la responsabilidad de una conducta adecuada.
Todos los integrantes tienen la misma oportunidad de participar, pero no están obligados a hacerlo.
os participantes pueden entrar o salir del salón de terapia, sin pedir permiso y cuantas veces lo deseen.
Se permiten todas las manifestaciones de sentimientos (risas, llantos, lagrimas, triteza, entre otras) menos la violencia física.
Si alguno de los participantes tiene sugerencias o críticas, deberá expresarlas al facilitador o a uno de los coordinadores del grupo.
Si alguien comienza a llorar, déjelo tranquilo. Usualmente la persona logra controlarse. Si fuese necesario, algunos de los coordinadores le asistirá.
No es un lugar para juzgar o dar consejos, sin embargo, no se prohiben, permitiendo que cada quien se exprese libremente.
Durante el tiempo de una intenvención, los demás deben escuchar en silencio, sin interrumpir, ni preguntar.
Si alguien no tiene nada que decir, se puede quedar en silencio. El silencio es muy importante en el soporte mutuo.
Para participar en las sesiones del grupo no importa su condición o forma de pensar, ni mucho menos su credo religioso.
Usualmente, las sesiones se realizan en un período de una a dos horas.